
"Puntos, rayas y colores deslumbrantes: descubriendo la cautivadora historia del puntillismo"
El puntillismo fue una técnica de pintura revolucionaria pionera de los artistas franceses Georges Seurat y Paul Signac a mediados de la década de 1880. Fue una reacción contra el estilo impresionista más subjetivo, exigiendo en su lugar un enfoque más científico y sistemático para la pintura.
El núcleo del puntillismo consistía en aplicar pequeños puntos distintos de color puro y no mezclado sobre el lienzo.
Esto se basaba en los principios de la teoría del color desarrollados por el químico francés Michel Eugène Chevreul, quien descubrió que el impacto visual de los colores era una cuestión de óptica y no solo de los pigmentos utilizados. Seurat y Signac aplicaron estas teorías del color a su pintura, creyendo que el ojo del espectador mezclaría los puntos en una imagen más impactante y luminosa. Inicialmente, el término "puntillismo" fue utilizado por los críticos de manera burlona para describir esta nueva técnica.
Sin embargo, el nombre se mantuvo y el puntillismo se convirtió en una parte importante del movimiento neoimpresionista. Otros artistas puntillistas notables incluyeron a Henri-Edmond Cross, Maximilien Luce y, por un breve período, a Vincent van Gogh y Camille Pissarro. El puntillismo tuvo una influencia significativa en movimientos artísticos posteriores como el fauvismo, con sus audaces combinaciones de colores.
El enfoque de la técnica en los efectos ópticos y la aplicación sistemática del color también presagió desarrollos en el arte del siglo XX como el cubismo. Aunque no se practica ampliamente hoy en día, el puntillismo sigue siendo un estilo icónico e innovador en la historia de la pintura.